Fajã da Caldeira do Santo Cristo

Terceira

Terceira Isla Premios
NATURALEZA

La Isla Lila

En el centro se encuentra la caldera de Guilherme Moniz, inundada por las lavas con dos mil años de edad del cono de Algar do Carvão, donde se encuentra la mayor mancha de brezo de las Azores. Un escenario parecido se localiza al norte, en el Biscoito da Ferraria y Pico Alto, y al oeste, en la Serra de Santa Bárbara, donde la densa vegetación endémica remite al bosque nativo del archipiélago, conocido como bosque de laurisilva. Terceira es la isla con el mayor bosque nativo del archipiélago.

El verde dominante del interior de la isla se difumina en su periferia, donde la ocupación humana secular y el colorido de las casas de las localidades dictan sus reglas. Y donde gana peso el color lila de la fachada de los edificios, en especial de Angra do Heroísmo.

Paisajes Volcánicos

Los vestigios de la actividad volcánica ganan en Terceira formas peculiares, espectaculares y fácilmente visitables. En el mundo subterráneo, hay que destacar Algar do Carvão, restos de una antigua conducta volcánica que deslumbra por su inmensidad espacial. De su bóveda penden notables estalactitas de sílice, las mayores del mundo. La Gruta do Natal, un túnel lávico, maravilla por la sucesión de corredores estrechos y largos y por las diferentes formas y colores que asumen las paredes, suelo y techo, transformando la gruta en un lugar místico. En la superficie, Furna do Enxofre es testigo elocuente de la fuerza del volcanismo azoriano: el paisaje lo dominan las fumarolas rodeadas de terrenos de tonos rojizos, que contrastan con el verde de los musgos y otra vegetación. La atmósfera es caliente y tiene un olor particular… a azufre.

Pero es desde lo alto de sus montañas y sierras, en miradores estratégicamente localizados, donde mejor se puede absorber la inmensidad de sus volcanes e interiorizar el modo como el hombre los modeló. Al subir al Monte Brasil, uno no se da cuenta de que se recorre un antiguo volcán con origen en el mar – el mayor y mejor preservado de las Azores – para disfrutar de una de las vistas más fabulosas sobre la ciudad y la bahía de Angra do Heroísmo. Desde la cima de la Serra do Cume se ve la geometría de los muros de piedras y setos de hortensias que recortan los pastos de Terceira. Del mirador de Facho, donde reside el imponente monumento del Imaculado Coração de Maria, hay una panorámica excepcional sobre la playa, puerto deportivo y casas de Praia da Vitória y de toda la llanura de Lajes que, con seguridad, atrajo la implantación del aeropuerto. Y la lista podría continuar.

La Costa

En la playa de Praia da Vitória, la más importante de la isla, se une la historia a la diversión, lo urbano a lo solitario y el sol a las aguas templadas. Hay también muchas piscinas naturales disponibles, con más o menos infraestructuras de apoyo: Porto Martins, Biscoitos, Negrito y Silveira, para citar sólo algunas. Puntas, promontorios y bahías marcan también la costa de Terceira, con escenarios de gran belleza, éste es el caso de las bahías de Quatro Ribeiras, Salga, Mina o Fanal.

En la costa de poniente hay más acantilados altos, que caen abruptamente en el océano profundo, aquí y allí son interrumpidas por promontorios que avanzan mar adentro, testigo de espesos flujos de lava más recientes. La Ponta do Raminho o la Ponta do Queimado, con el faro de Serreta como centinela, son claros ejemplos. O la zona de la Lagoa da Fajãzinha, en Agualva, un rincón singular, dibujado por una naturaleza sabia.

GEOGRAFÍA

La segunda isla más habitada de las Azores, con 56.437 residentes (datos de 2011), la isla de Terceira tiene 401,9 km2 de superficie, con 30,1 km de largo y 17,6 km de ancho máximo. Es la isla más al Este de las cinco que componen el grupo central del archipiélago y la isla más cercana es San Jorge, a 37,9 km de distancia. El punto más elevado de la isla, a 1021 m de altitud, está situado en la sierra de Santa Bárbara, a 38°43’47’’ de latitud norte y 27°19’11’’ de longitud oeste.

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